Clases colaborativas a través del espejo de la investigación acción (Grupo clase a clase)




CLASES COLABORATIVAS A TRAVÉS DEL ESPEJO DE LA INVESTIGACIÓN ACCIÓN
Clases colaborativas a través del espejo de la “Investigación Acción” un tema que nos llamó la atención y nos cautivó debido a la visión que engloba y las temáticas que pueden ser vistas a través de él.
El espejo de la investigación acción pretende ilustrarnos que ocurre en los procesos educativos con la involucración de cada uno de los actores (maestros, alumnos y agentes externos). ¿Qué se ha hecho?, ¿qué estamos haciendo?, ¿hacía dónde nos llevará?, ¿qué vamos a lograr con ello? E interrogaciones similares y quizás hasta más profundas.

El espejo de la “Investigación Acción” nos refleja pasos que debemos realizar en nuestras clases o más bien acciones que debemos implementar en ellas como son: pensar y sentir, cognición y emoción, práctica y reflexión sobre ella, colaboración y entusiasmo.

Además vamos a ver en el cuerpo de este trabajo lo importante que es la colaboración para realizar un proceso de enseñanza y aprendizaje exitoso, así como asumir un compromiso por cada uno de los actores de dicho proceso para que sea una realidad.

Esperamos que sea de gran provecho para cada persona que tenga la oportunidad de leer dicho trabajo.

¡Disfruten!





CLASES COLABORATIVAS A TRAVÉS DEL ESPEJO DE LA INVESTIGACIÓN ACCIÓN 

Esta manera de encarar el proceso de investigación permite no sólo recuperar el saber y el sentir del profesorado, favoreciendo la generación de conocimiento pedagógico a partir de procesos de reflexión y comprensión de su propia práctica, sino que también tiene una repercusión directa en los procesos de enseñanza y aprendizaje, donde se ven involucrados de manera directa los alumnos ya que a través del espejo de la investigación acción se busca una clase colaborativa donde participen todos y el conocimiento pueda fluir de manera natural en cada uno de ellos, proveyendo unos a otros ayuda para ser fortalecidos con un docente que les guie y que permita que estos puedan construir sus propios conocimientos y de esta manera realizar procesos educativos ricos en gran manera con el aporte de cada uno. En la medida que el profesorado investiga y reflexiona sobre su quehacer docente, desafiando sus concepciones y reconstruyendo su práctica educativa “desde adentro”. Se trata, por tanto, de una investigación en la que, tal y como afirma Van Manen (2003), pensar y sentir, cognición y emoción, acción y reflexión, se funden en un solo proceso para favorecer la comprensión y transformación de las prácticas educativas






RECONSTRUIR NUESTRA PRÁCTICA A TRAVÉS DE  LA MIRADA DE LOS OTROS

La investigación acción “emerge cuando las personas quieren pensar acerca de dónde están ahora, cómo las cosas llegaron a ser como están y, desde estos puntos de partida, cómo modificar la práctica”. La participación, el compromiso y la implicación de los actores constituyen, por tanto, un factor esencial para que se pueda desarrollar un proceso de investigación que contribuya a que la reflexión se transforme en una acción transformadora de las prácticas curriculares.

Es esencial para hacer visible lo invisible y avanzar en la re-construcción de nuestras creencias, concepciones y prácticas educativas.


“AMIGA CRÍTICA”
Desde la racionalidad crítica se entiende que el propósito de la investigación acción es transformar la práctica, los practicantes y el contexto en el que se desarrollan los procesos de enseñanza y aprendizaje, partiendo del reconocimiento de que estos cambios requieren de una transformación del comportamiento o la acción intencional, así como de la situación institucional, social e histórica en la que las prácticas se construyen. Las personas involucradas en el proceso de investigación se perciben como prácticos reflexivos y como protagonistas quienes, a través de su participación en las prácticas que constituyen y reconstituyen diariamente el escenario de la investigación, pueden trabajar colaborativamente para cambiarlas.

Al interior de esta perspectiva el investigador externo asume el papel de “teórico crítico”  (Elliott, 1990) o “amigo crítico” (Kemmis y McTaggart, 1988; Stokes, 2003) que, lejos de adoptar una postura neutral, se implica y compromete activamente en el proceso de investigación-acción, aportando comprensiones e ideas alternativas que puedan estimular la reflexión del profesorado sobre sus propias prácticas (Elliott, 1990) y sirviendo también como cauce de informaciones -de datos e interpretaciones
 “externas” acerca del desarrollo del proceso- que pudieran ayudar a explicitar los supuestos y creencias del profesorado y contribuir así a la transformación de sus discursos y prácticas educativas.

Es en esa relación cercana y activa entre la amiga crítica y los agentes internos (profesorado y alumnado), en ese diálogo sincero y comprometido, en la escucha atenta, en la empatía, en esa búsqueda conjunta por comprender y transformar nuestras prácticas educativas, donde se abren espacios de reflexión y formación que nos invitan a cuestionar y reconstruir nuestras concepciones y valores acerca de la enseñanza y el aprendizaje.

COMO DEBE ENTENDERSE
De acuerdo con Carr y Kemmis (en Contreras, 1994:8) la investigación acción “no puede entenderse como un proceso de transformación de las prácticas individuales del profesorado, sino como un proceso de cambio social que se emprende colectivamente”. Es precisamente el trabajo al interior de una comunidad de indagación, el diálogo reflexivo que se establece con otros y la posibilidad de sentirse “acompañado” y apoyado, aquello que nos permite superar la incertidumbre y el desequilibrio que se genera cuando nos comprometemos en un proceso de cambio que exige hacer visible nuestras creencias, supuestos y concepciones acerca de la enseñanza y el aprendizaje.




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